Ahora que los dispositivos mp3 y las descargas de Internet amenazan con dar matarile al mundo del disco (del disco como objeto que se puede tocar, ver, oler y romper), los miembros de la factoría de ideas zaragozana Zona de Obras reivindican su lugar central en la cultura musical popular. Y, en concreto, reivindican su parte más externa, donde no hay canciones: la cubierta. "Un disco sin portada es menos seductor que un libro fotocopiado. Está incompleto. Es otra cosa. Es un objeto mutilado. Música e imagen están estrechamente ligadas en la cultura pop, tanto que los bocetos del diseñador de una portada suelen llevar a bizantinas discusiones entre músicos, managers, productores y todos los que están alrededor", dice Rubén Scaramuzzino, director de Zona de Obras y comisario de la exposición ¡Mira qué lindas!.
Hasta el próximo 25 de octubre se puede visitar esta muestra en la Casa de América de Madrid. En ella se recogen más de 250 reproducciones de portadas de vinilos y cedés de artistas latinoamericanos desde los años 60 hasta los 90. Son músicos de Argentina, Bolivia, Brasil, Chile, Ecuador, Venezuela, Colombia, República Dominicana o Cuba, entre otros países. Nombres bien conocidos por el público español, como Andrés Calamaro, Julieta Venegas, Jorge Drexler o Café Tacuba, se alternan con punks y rockeros que no llegaron a sonar nunca en las radios de este lado del charco, como los argentinos Los Abuelos de la Nada y Redondos de Ricota, los uruguayos Shakers, o los psicodélicos brasileños Secos & Molhados.
"Los mayores mitos de la historia del rock continúan vivos en portadas que continúan sorprendiendo desde la primera vez que alguien las miró, las tocó y rozó con la punta de los dedos; desde la primera vez que sintió la particular suavidad del cartón barnizado y el inconfundible olor de la tinta aún fresca -escribe Scaramuzzino en la presentación de la muestra-. Paul, John, George y Ringo siempre cruzan, en presente, la calle Abbey Road. La lengua Rolling Stone, tan roja y perversa, define la eterna adolescencia". Frente a esos grandes iconos de la cultura pop, ¡Mira qué lindas! se acerca a un territorio menos explorado en España, aunque con una gran carga nostálgica y emocional para los jóvenes -y los que fueron jóvenes- de muchos países latinoamericanos.
Además, se ofrece una aproximación al trabajo -casi nunca conocido o reconocido por el gran público- de los autores de esas portadas. Diseñadores y artistas como el argentino Juan Gatti, que tras afincarse en España se convirtió en el creador de los carteles de las películas de Almodóvar, tras demostrar su talento en cubiertas de discos de grupos rockeros de la Argentina de los 70 como Sui Géneris o Pescado Rabioso; Alejandro Ros, que firma las sinuosas ilustraciones de los discos de Babasónicos, y de Javiera Merena, diseñadora de cabecera de Julieta Venegas.
En este recorrido visual se incluyen los propios organizadores de la muestra, ya que el colectivo Zona de Obras es artífice de varias portadas de Andrés Calamaro.
Hola, mi saludo especial para todos los que trabajaron en este proyecto tan maravilloso con las portadas de la música latinoamericana. Los felicito y estoy muy agradecido de que la portada de mí disco Spiteri esté entre las más lindas. Un Cordial saludo. Jorge Spiteri....