La provincia de Soria está plagada de bellos parajes naturales donde el verde intenso de los árboles se mezcla con el azul de las lagunas y ríos que los recorren.
Uno de los más importantes es la Laguna Negra. Este espacio natural, que engloba los Circos Glaciares de Urbión, está situado en el norte de la provincia, en el límite con Burgos y La Rioja y posee una extensión de 4.617 hectáreas. En ella se engloban los términos municipales de Covaleda, Duruelo de la Sierra y Vinuesa. Un amplio porcentaje de su superficie se eleva por encima de los 1.700 metros, altura que marca el máximo óptimo del pino silvestre, protagonista indiscutible de los paisajes de esta zona.
Este espacio natural posee una gran singularidad. El hielo, con su poder erosivo, ha ido esculpiendo un paisaje glacial de caprichosas formas. Dentro de este espacio existe gran diversidad florística y faunística, destacando la presencia de especies típicas de los grandes macizos montañosos centroeuropeos, para las que constituye un importante refugio. El territorio incluye ecosistemas acuáticos de origen glaciar incluidos en el Catálogo Regional de Zonas Húmedas de Castilla y León: Laguna Negra, laguna Larga, laguna Helada, laguna del Hornillo y laguna Mansegosa.
Este privilegiado entorno pertenece a la Red Natura 2000, formando parte de la Zona de Especial Protección para las Aves y Lugar de Importancia Comunitaria (LIC).
El Espacio Natural Sierra de Urbión tiene una superficie de 63.644 hectáreas y perfila unas escarpadas montañas, pertenecientes al Sistema Ibérico, que se levantan altivas en el confín de Soria, Burgos y La Rioja. Famosos porque en ellos nace el río Duero, conservan en su interior un interesante conjunto de lagunas de origen glaciar.
CAÑÓN DEL RÍO LOBOS
El Cañón del Río Lobos es uno de los emblemas de la naturaleza soriana. La mejor forma de conocerlo es calzándose unas botas y siguiendo las sendas señalizadas que el visitante encontrará.
Situado al oeste de la provincia, el Cañón del Río Lobos fue declarado Parque Natural en 1985 y tiene una superficie de 10.176 hectáreas. Fue el primer Parque natural declarado en Castilla y León.
En él el río se encajona en Burgos y continúa su recorrido horadando las calizas cretácicas recorriendo más de 25 kilómetros. Por la espectacularidad de su relieve está considerado uno de los parajes más bellos de España. Además, en 1987, el Parque obtuvo el título de Zona de Especial Protección de Aves.
Es un profundo cañón calizo formado por una antigua e intensa erosión fluvial del río Lobos. El Cañón, con paredes de más de 100 metros de altura, es fruto de la doble acción erosiva, de desgaste y, sobre todo, de disolución de la roca por el agua.
Una de las cuevas del lugar, la Galiana, puede ser visitada tras concretar una ruta con la empresa Soriaventura, y descubrir su interior repleto de estalactitas. Algunos aficionados al espeleobuceo describen estas cuevas como uno de los lugares más atractivos de Europa.
ACEBAL DE GARAGÜETA
El acebal de Garagüeta es una masa pura continua de acebo cuenta con 406 hectáreas de las cuales 180 están cubiertas completamente por acebo. El acebal se encuentra entre 1.400 y 1.700 metros de altitud.
La riqueza de Garagüeta reside en el monte mismo, alrededor del cual se celebran fiestas, algunas ya perdidas como la limpieza a reo vecino y posterior merienda. Este acebal, en la cara sur de la sierra de Alba encierra una gran belleza. Grandes acebos forman corredores entre los que se hayan pequeños prados que sirven para descanso de ganado vacuno y así como de algún que otro caballo. Su suelo recoge en otoño algunas setas de cardo que suelen convertirse en alimento de los animales que allí viven.
A la entrada del acebal nace la fuente de la Madrastra, cuya agua es sumamente fría. Sobre ella, aseguran los vecinos, que abre el apetito. A través de la Asociación Garagüeta tratan de mantener los ritos vigentes y de recuperar aquellos que el tiempo colocó en el olvido.
Para descubrir, aprender y disfrutar más de este acebal, el visitante no puede dejar de visitar el Aula de Interpretación del Acebo, situada en la plaza de Torrearévalo. Para ampliar el conocimiento de esta zona, hace un año se inauguró el Centro Comarcal de Recepción de Visitantes 'Serranía Norte Soriana' en la cercana localidad de Almarza.
EL MONCAYO
Vigilando las poblaciones más orientales de la provincia se encuentra el parque natural de la Dehesa del Moncayo, parque compartido por las comunidades de Castilla y León y Aragón. El parque ocupa una superficie de 1.389 hectáreas y, según la leyenda, fue la piedra colosal que Hércules colocó sobre la morada del dios Caco como castigo por haberle robado los bueyes.
Techo de la provincia y de todo el Sistema Ibérico, monte sagrado para los celtíberos, cuna mitológica de los romanos, el Moncayo ofrece múltiples senderos a través de los cuales puede observarse su hidrografía. Uno de los senderos puede iniciarse desde Vozmediano a través de un camino de pino, roble y haya que lleva al pico San Miguel, situado a 2.300 metros de altitud. Desde la cumbre y mirando a tierras sorianas, el visitante puede observar Albarracín en un día claro. Si se dirige la vista hacia la ladera aragonesa, el río Ebro en primer término y los Pirineos a lo lejos podrán ser observados.
EL AMOGABLE
En la comarca de Pinares, en el noroeste de la provincia, se encuentra el bosque de El Amogable. El pino predomina en el bosque, siendo de dos tipos: el albar y el negral.
El Amogable es el modo de vida y de susistencia para muchos de los pobladores de los municipios colindantes. Además del uso de la madera extraída de este bosque, existen otros aprovechamientos de la zona tales como la ganadería, la recolección tanto de frutos como de setas y la caza. No se debe olvidar uno de los usos más importantes para la región, el uso turístico así como el recreativo, que hacen de esta zona un lugar de esparcimiento para sorianos y visitantes.
En la actualidad, la gestión del bosque busca el desarrollo sostenible de la región, tratando de hacer compatible el aspecto social, económico y medioambiental. Para la correcta gestión de El Amogable hay que tener en cuenta factores tales como la ordenación del monte, la aplicación de tratamientos selvícolas que mejoren la salud del bosque, los métodos de regeneración del bosque, los medios para luchar contra plagas e incendios y la maquinaria utilizada para realizar los trabajos en la zona.
Para todo ello se creó el Departamento de Investigación Forestal de Valonsadero que desarrolla una importante labor investigadora. Asimismo, la certificación forestal es una garantía de la aplicación de todas esas normas para conseguir productos de calidad que cumplan los criterios de sostenibilidad.
LA FUENTONA
Al oeste de la provincia y con una superficie de 215 hectáreas, se encuentra La Fuentona. En el paraje conocido como Ojo de Mar, surge un acuífero, con una superficie aflorante de 124 kilómetros cuadrados, que constituye el nacimiento del río Abión, y que es el principal valor de este Monumento Natural, que afecta a los términos municipales de Cabrejas del Pinar y Muriel de la Fuente. La Fuentona fue declarada tal en el año 1998 y se encuentra integrada en la propuesta de LIC Sabinares de Cabrejas de la Comunidad de Castilla y León.
Poco antes de llegar a La Fuentona, a la izquierda del camino, el visitante podrá deleitarse con el sonido provocado por el agua de una cascada. Desde su nacimiento, el río forma un peculiar cañón, con abundante vegetación y variada fauna.
La gran importancia de este Monumento Natural reside en el propio manantial. La exploración total de las galerías no se ha llevado a cabo, aunque en el 2001 se alcanzaron los 100 metros bajo el nivel. Este hecho fue protagonista de uno de los capítulos del programa de Televisión Española 'Al filo de lo imposible'.
EL SABINAR DE CALATAÑAZOR
Al oeste de la provincia, al pie de la hermosa villa de Calatañazor, el sabinar que viene de la Sierra de Cabrejas encuentra su densidad más impresionante. El sabinar de Calatañazor fue declarado Reserva Natural en el año 2000. Además, está integrado en la propuesta de LIC Sabinares Sierra de Cabrejas de la Comunidad de Castilla y León y es un Monte de Utilidad Pública, uno de los pocos declarados con arbolado de sabina. Tiene una extensión de 74 hectáreas de las que 30 son bosque de sabina. Este bosque acoge algunos de los árboles de la especie más elevados y longevos de la Península.
La sabina albar, conocida por los sorianos como enebro, es un árbol resinoso siempre verde que, generalmente, no suele superar la talla de arbolillo. El tamaño excepcional de los ejemplares existentes en este espacio natural, que en algunos casos alcanza los 14 metros de altura y cinco metros de perímetro, se debe a dos motivos: el respetuoso uso del territorio por parte del hombre y la ubicación del sabinar a pie de ladera, en el fondo del valle, sobre suelos más profundos que en la paramera. Además, alguno de los ejemplares ronda los 2.000 años de existencia.