La Comisión de Cardenales del Vaticano encargada de examinar la causa de Juan de Palafox y Mendoza, el que fuera obispo de Osma en el siglo XVII, aprobó ayer el milagro atribuido al Venerable, lo que posibilitará su pronta beatificación.
La noticia la recibió ayer desde Roma directamente el postulador de la Causa, Ildefonso Moriones, y supone el último paso previo para lograr la beatificación del religioso en cuyo proceso se lleva trabajando desde hace ya varios siglos, desde 1666.
El acuerdo de Roma lo dio a conocer ayer el vicario general de la Diócesis de Osma-Soria, Gabriel-Ángel Rodríguez Millán, quien aseguró que la noticia ha sido recibida “con enorme alegría para la Iglesia diocesana”.
Fecha para la beatificación.
Tras este paso tan sólo resta la firma del Decreto por parte del Papa Benedicto XVI, que según anunció ayer el postulador de la Causa será antes de Pascua (abril de 2010), para que de esta manera la Santa Sede y la Diócesis puedan fijar la fecha de la beatificación.
Tras esto, el obispo de Osma-Soria, Gerardo Melgar Viciosa, nombrará una Comisión diocesana que se encargará de preparar todo lo relativo a la ceremonia de beatificación y a los actos que en torno a ella se preparen.
Será, cuando la fecha y el lugar queden fijados, un “acontecimiento histórico”, destacan desde la Diócesis. Y es que nunca la Diócesis de Osma-Soria ha contado entre sus obispos (desde San Pedro de Osma) con uno que haya sido elevado a la gloria de los altares.
El milagro aprobado.
El milagro estudiado y aprobado por el Vaticano se refiere a la curación de Lucas Fernández de Pinedo, un sacerdote de 66 años de edad, de la entonces Diócesis de Osma.
En noviembre de 1766 el párroco había sido desahuciado por los médicos tras 40 días de lucha contra una probable forma de tuberculosis, incurable en aquella época.
Según relata el postulador de la Causa, el padre Moriones, el cura “había hecho su testamento y recibido los últimos sacramentos y se había despedido de sus parroquianos cuando su sobrino, también sacerdote y vicario parroquial, le trajo una reliquia de Palafox”.
El enfermo la recibió, se encomendó y se quedó dormido mientras los síntomas de la enfermedad que lo tenían insomne desde hacía semanas desaparecieron instantáneamente y, al cabo de cuatro horas, se encontraba perfectamente.
Un proceso iniciado en 1666.
Según recordaron ayer desde la Diócesis, el proceso de beatificación se inició en 1666 y fue interrumpido varias veces a lo largo de los últimos tres siglos y medio. Según Moriones, diversas circunstancias han contribuido a prolongar el caso. Por ejemplo, en 1699 la muerte del entonces Papa, del cardenal ‘ponente’ de la Causa y del obispo de Sevilla, que fungía como su patrocinador.
Por ello la ‘introducción’ del expediente en El Vaticano se atrasó hasta 1726, bajo el pontificado de Benedicto XIII. Luego, diversos episodios históricos como la Revolución Francesa, el exilio de los Papas y la guerra de unidad de Italia interrumpieron el análisis. A pesar de todo la Causa nunca se interrumpió ni tampoco perdieron su validez ninguno de los pasos aportados en el proceso.
MUY BUEN ARTICULO Y ES UNA FELICIDAD PARA TODA NUESTRA IGLESIA DE PUEBLA
Vaya peñazo con los beatos, los milagros y las supersticiones varias. ¿No hay nada mejor en qué pensar y gastar tiempo y dinero? Sectas no!!!!
He encontrado otro milagro de Juan de Palafox, del año 1763.