Este día se conmemora la primera manifestación pública de las obreras de la industria Cotton y cuya represión se cobró 129 vidas femeninas. Fue un 8 de marzo de 1857. Desde entonces y hasta ahora es estadísticamente destacable el progresivo incremento de mujeres en el mercado laboral y en puestos de responsabilidad, si bien todavía se producen datos que demuestran claras diferencias en la paridad con el hombre. Su tasa de empleo sube incluso en contraposición al descenso de la del hombre, pero en ellas el trabajo se desarrolla generalmente en condiciones más precarias. Donde más cerca convergen ambos sexos en Soria es en el plano del desempleo. De los 5.223 parados, 2.624 son desempleadas y el resto, 2.609 son varones. En Castilla y León, de 196.489 parados, 101.074 son mujeres y 95.415 son hombres sin trabajo. Una dura realidad que está siendo dibujada por la crisis económica tan profunda que vive Occidente. Esta situación económica amenaza también a las mujeres empresarias autónomas. El 9% de las autónomas de la región ven difícil salir a flote en 2010. Serían 5.555 las empresarias en peligro de las que dependerían 16.400 puestos de trabajo. Y esto, solo en Occidente. Otros restos son el de la violencia de género y la situación de la mujer en el Tercer Mundo. Todavía falta.