La diseñadora burgalesa Amaya Arzuaga, al igual que en las últimas ediciones, puso el punto y final a la undécima edición de la Pasarela de la Moda de Castilla y León, primavera-verano 2010. Arzuaga estuvo acompañada por el diseñador vasco Ion Fiz, la leonesa María Lafuente, los vallisoletanos Pablo y Mayaya y el madrileño Javier Larrainzar.
Asimismo, dando continuidad a la presencia permanente que Castilla y León ha llevado a cabo en las últimas semanas en Portugal, la diseñadora lusa Katty Xiomara mostró en Burgos el potencial del sector en el país vecino.
Amaya Arzuaga se inspira para su colección de primavera-verano 2010 en las mariposas y las caracolas donde predomina, por encima de todo, lo orgánico y las prendas con mucho movimiento como las alas de las mariposas. Sobre todo, mostró vestidos con mucho movimiento y ligeros, “que no pesen”, matizó. Los escotes son sencillos y contrastan con la complejidad de la ropa y los patrones.
“El patronaje especialmente es un gran reto por lo complicado que es siempre”, reconoció Arzuaga. En cuanto a los volúmenes, aparecen más en las faldas, y se lleva mucha minifalda y los ‘short’; mini vestidos en blanco o negro con diferentes formas y volúmenes que cubren el cuerpo de las modelos.
También, combinan detalles de cuero y gasas transparentes en los vestidos para adornarlos. Aparecen más tonos pero todos en la gama de los palo, aunque el gris perla también va cobrando importancia en la pasarela.
La diseñadora burgalesa define su colección primavera-verano 2010 con plisados y gomas, escotes amplios, minifaldas con volumen, superposición de capas y tiras en punto, en cuanto a tendencias. Los colores, el chicle, mostaza brillante, beige-nude, gris humo, blanco y negro. Los materiales que ha utilizado son la seda, el tul, la seda engomada y estampada, kaori de seda, poliuretano transparente y algodón orgánico.
'Watercolour'
El diseñador vasco Ion Fiz presentó su nueva apuesta para la primavera-verano 2010 ‘Watercolour’. El último trabajo del creador bilbaíno muestra prendas de sastrería en formato sexy y atrevido para una mujer que viste cómoda, con un aire masculino y de un modo sofisticado.
El elemento protagonista es el agua porque es una colección muy fresca para no pasar calor en verano y también como homenaje a este elemento de la naturaleza.
Los tejidos son livianos y ligeros, ecológicos la mayor parte, y en cuanto a materiales utilizó tejidos encerados pero frescos, algodón, seda, viscosa, lino, pvc ecológico. Los colores predominantes fueron el beige, blanco, verde agua, azul y rosa palo. Son líneas rectas y muy minimalistas, cercanas al cuerpo pero sin comprimirlo, limpias y ponibles.
Llamaron la atención las caídas de hombros, muy anchas y muy femeninas, y según el diseñador, “el patronaje de los hombros se ha estudiado mucho”.
“Hay menos estilismo y más prenda pura y dura que en otras ocasiones”, dijo Fiz, de tal forma que se pretende “recuperar la esencia de un creador”. También aparecen más colores claros y pastel que en otras colecciones del diseñador bilbaíno.
Debut
El modisto madrileño Javier Larrainzar debutó en la Pasarela Castilla y León con la colección hiperfemenina que acaba de presentar en Madrid; una colección alegre, versátil y elaborada en la que se otorga una gran importancia a los tejidos. Las prendas se confeccionan con gran riqueza de detalles, fornituras de fantasía y formas estructuradas y orgánicas.
Se destacan tonalidades alegres como el verde, el amarillo y el coral, sin olvidar el blanco y el negro. Los tejidos se adaptan a las formas que se pueden utilizar en cualquier ocasión del día. Chaquetas y vestidos repletos de cortes toman prestado desde las formas básicas de la naturaleza hasta formas que parecen sacadas de construcciones arquitectónicas contemporáneas.
Cristal, sombreros y romanticismo
La importancia del cristal de María Lafuente, los sombreros de Pablo y Mayaya y una línea muy femenina y romántica, inspirada en la flor de lis, de la diseñadora lusa Katty Xiomara se pudieron disfrutar también en la última jornada de la XI edición de la Pasarela de la Moda de Castilla y León.
La colección de María Lafuente para primavera-verano 2010 lleva por nombre ‘Tau’ y en ella da a conocer unos diseños inspirados en la obra de ‘El jardín de las delicias’ de El Bosco. Los diseños aparecen acompañados por accesorios realizados en la Real Fábrica de Cristales de La Granja, en Segovia.
La apuesta importante ha sido de la Real Fábrica de Cristales de La Granja que elaboraron las piezas artesanalmente para su colección y asociadas a sus diseños. Empezó con el blanco, el cielo, tonos ocres, pinturas a mano, violetas y turquesas, para darle esa parte terrenal, que es la parte central del cuadro.
Poco a poco va llegando hasta la parte más malvada que ha salido de María, que es la parte negra, sobre todo, por el infierno, desde una visión atrevida de formato, de patrón, de elaboración en una propuesta que hay una evolución de su trabajo. Fusiona el arte y ese cuadro le transmite una fuerza distinta. “Lo veo como una parte más sensual, de proyección de tendencia como arriesgado en moda”, dijo.
Se trata de una colección en la que se le da mucha importancia al cristal. Hay un vestido íntegramente de cristal, se ha preparado el molde, muchas horas de elaboración, todas las esferas están sopladas a mano, una a una, para darle un formato que realmente es una escultura. Lafuente confirmó que se quedará como pieza de museo en la Real Fábrica de Cristales de La Granja.
También, hay piezas que son ponibles, pulseras de cristal que son delicadas pero que se pueden usar para la cabeza y asemejan a las golondrinas que van asociadas al onirismo y naturaleza que aparece en El Bosco.
La diseñadora leonesa da protagonismo, en esta colección, a los colores, comenzando por los blancos, beiges y marrones que aparecen posteriormente teñidos en tonalidades más oscuras hasta llegar al negro final. Las pinturas elaboradas a mano aparecen en un color azul noche.
Asimismo, hay líneas cercanas al cuerpo y también volúmenes por esa fusión que le ha llevado a arrugar, transformar y darle una faceta distinta a lo que el propio material le ofrece en la colección. Algodones, pinturas a mano, cada pieza es única. Lo que más ha utilizado, además de la seda, como siempre, es la materia del algodón y un material que asemeja un plástico, aunque no lo es, y se asemeja las algas del mar. “Son materias para tocar, sobretodo”, concluye.
Inspiración joyera.
La pareja vallisoletana Pablo y Mayaya presentó por segunda vez, en solitario en esta Pasarela regional, sus sombreros. Una colección titulada ‘La XXI’, inspirada en la exposición ‘Le grand Frisson’, en la alta joyería del siglo XIX, la revolución de Chanel y la búsqueda de la pieza única. Los materiales fueron el tul bordado, cristal, perlas, raso, terciopelo, organza, plumas y camelias. Los colores, blanco y negro, arenas, beige, rosas, malvas, fucxia y rojo.
El desfile de los vallisoletanos permitió ver sobre la pasarela algunas de las nuevas propuestas para la próxima temporada de nombres como Andrés Sardá, Roberto Torreta, Ion Fiz, Swarovski, José Castro o Dorotea, entre otros.
Por su parte, la diseñadora lusa Katty Xiomara presentó una línea muy femenina y romántica, inspirada en base a la flor de lis, a cómo van creciendo las flores. Ofreció toda una panacea de colores, con muchos tonos bajos, oscuros y claros. Telas suaves, leves, delicadas, nada que ver a lo que tenía acostumbrado al público, ya que a veces mezclaba tejidos pesados con leves o con comportamientos diferentes.
En esta colección no hay tanta estructura ni volúmenes. Son o vestidos muy cortos o muy largos para marcar la feminidad de la muer. En su opinión, existen dos partes distintas en la mujer; una imagen para el día y otra en las ocasiones especiales. Sedas, punto, algodones con mezcla de viscosa, poliéster cerámica que apenas hace falta planchar…
Destacan los motivos, los estampados, las flores. Algunas estampaciones son explosiones de flores que casi no se entienden, y otros son dibujos más manuales de un solo color. En cuanto a los escotes, aparecieron mucho y, sobre todo, un poco cuadrados, además de muchas superposiciones de tul y piedras simulando pétalos.
Varias modelos lucen las creaciones de la diseñadora Amaya Arzuaga en el último día de la XII edición de la pasarela de moda de Castilla y León..
Santi Otero/Efe