La ‘casa’ del que fuera su gran amigo, Juan Antonio Gaya Nuño, le tributó ayer un sentido homenaje a José Tudela (1890-1973) insigne etnógrafo y americanista que se codeó con gran parte de los integrantes de la Generación del 98 y la posterior del 27.
Hasta el próximo 29 de agosto el Centro Cultural Gaya Nuño acoge la exposición ‘José Tudela, la persona y sus espacios’ que la Obra Social de Caja Duero ha ideado como complemento a la publicación del libro del mismo título que ha sacado a la luz Isabel Goig Soler, editado por la Diputación Provincial. De él se han publicado 1.200 ejemplares que, al precio de 30 euros, están disponibles en las librerías sorianas.
Goig Soler retomó este proyecto hace un año, tras varios de parón. “El 70% de lo escrito sobre José Tudela estaba ya publicado pero faltaba recopilarlo y ese es el trabajo que he ido haciendo”, añadió la escritora, quien agradeció a las hijas del intelectual soriano, Inés y Conchita, el “mimo” con el que siguen cuidando el archivo de su padre.
De hecho, la exposición incluye una amplia selección de fotografías o recuerdos familiares, de manuscritos originales (entre ellos un trabajo para la clase de Geografía que data del curso escolar 1912-13), ediciones de sus trabajos o reproducciones de ‘La voz de Soria’, periódico que ayudó a confundar en el año 1922.
La directora de la Obra Social de Caja Duero en Soria, Macarena García, destacó la labor de dar a conocer de cara “a las generaciones futuras” el legado de Tudela.
Por su parte, el presidente de la Diputación Provincial en funciones, Antonio Pardo, alabó el “arraigo sobresaliente a Soria” de un intelectual de su talla.
Sus hijas, muy emocionadas durante la inauguración de la exposición, pusieron la nota nostálgica. “Tras un viaje a América le pregunté cómo era el Cañón del Colorado. Yo cerré los ojos y me imaginé que era el del cañón del río Lobos, me contestó”, añadió Inés Tudela.