La Seguridad Social obtuvo un superávit de 9.913,69 millones en los seis primeros meses del año, cifra equivalente al 0,94% del PIB y un 15,9% inferior a la de igual periodo de 2009, cuando el saldo positivo del sistema alcanzó los 11.797,05 millones, informó ayer el Ministerio de Trabajo.
El ritmo de descenso del superávit hasta junio es ligeramente superior al registrado en mayo, cuando el saldo positivo de la Seguridad Social cayó un 12,9% en tasa interanual. El Departamento dirigido por Corbacho explicó que la evolución de ingresos y gastos sigue en la línea de meses precedentes mostrando crecimientos o disminuciones "muy leves". Este mes, los gastos pendientes de imputación presupuestaria llegarían a 1.000 millones, lo que implica la disminución del superávit. En términos de caja, estas operaciones no financieras se concretaron en una recaudación líquida de 58.208,1 millones, con un repunte del 0,2%, mientras que los pagos presentaron un aumento del 3,1%, hasta los 50.083,2 millones. El superávit hasta junio fue consecuencia de unos ingresos que alcanzaron los 60.446,8 millones, un 0,29% menos, y de unos pagos que sumaron 50.533,19 millones, un 3,5% más que en los seis primeros meses de 2009. Del volumen de ingresos hasta junio, el 91,24% correspondió a las entidades gestoras y el 8,76% restante a las mutuas de accidentes de trabajo. Los ingresos por cotizaciones sociales sumaron un total de 52.757,58 millones.