El levantamiento del secreto de sumario de los casi cincuenta mil folios del sumario del caso Gürtel abre una nueva etapa en la investigación sobre las presuntas acciones delictivas de una trama a cuyos cabecillas se acusa de haber sobornado a diversos cargos políticos del PP a cambio de obtener encargos de las administraciones públicas. Mientras la Justicia sigue su curso, Mariano Rajoy habría de lanzar un mensaje de condena mucho más explícito a las actuaciones políticamente censurables.